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El Cielo en nuestro corazón.

¿Por qué el cielo en nuestro corazón?

el cielo

Porque el cielo en nuestro corazón está originariamente, es nuestra naturaleza original, es nuestra presencia siempre presente, libre de toda limitación y con todos los atributos de Dios y además con el designio de de guiarnos en todos nuestros asuntos.

 

Por lo tanto si nos entregamos a esta presencia, (que es nuestra por derecho), en nuestro interior, alcanzamos nuestro máximo potencial para hacer sencillamente y con absoluta e instintiva certeza lo que es provechoso y prospero para nuestras vidas y la de los demás.

 

La voluntad de Dios es que seamos perfectamente felices, y cuando nos alejamos de la presencia del cielo en nuestro corazón, nos alejamos de la felicidad. Lo que concuerda con la voluntad divina es todo aquello que es recto (desde el punto de vista espiritual).

 

¿Que es aquello que es recto?

 

Lo que es recto, es el cielo en nuestro corazón.

 

Lo que es recto es todo aquello que es plenitud y que no está en sintonía con las segundas intenciones del egoísmo separador.

 

Estamos en un mundo que nos ha enseñado desde hace muchos milenios, que somos pecadores y lo tenemos muy guardado en nuestro inconsciente como energía de culpabilidad, y esto nos ha llevado a sentirnos separados y a construir velos de separación de nuestra presencia interior, osea de el cielo en nuestro corazón.

 

Realmente somos inocentes, y me refiero a inocencia con el hecho de que somos libres de pecado, de que tenemos ausencia de malas intenciones, pero claro, cuando estamos en conexión con el cielo en nuestro corazón y en ausencia del ego; y como dije anteriormente esa es nuestra esencia, el ser como el cielo dentro de nuestro corazón.

 

Estamos en este mundo para reconocer y experimentar la presencia de Dios en nosotros, estamos para expresar a Dios; somos como un viajero llegando a tierras extrañas.

 

Al alejarnos de el cielo en nuestro corazón nos hemos convertido en un viajero sin rumbo, alejados de la luz y de la claridad, y que por lo tanto hemos perdido toda amplitud de visión y con ello hemos perdido la voluntad de Dios para nosotros de felicidad perfecta.

 

Al estar muy alejados de la luz y de el cielo en nuestro corazón, hemos sido absorbidos por el ego y por ende nuestra voluntad divina se ve agotada en la mezquindad del egoísmo.

 

Es importante volver a reencontrarnos con el Cielo en nuestro corazon, para reconocernos en nuestra presencia, de quienes somos realmente, para encontrar nuestro verdadero lugar de descanso de todas las adversidades del mundo, para expresar a Dios en todas nuestras acciones y para conseguir ayuda de valor inestimable en todos nuestros movimientos.

 

No sigamos perdidos del Cielo en nuestro corazón, ya que así somos como el ave a la que se le quema su nido y por lo tanto pierde su lugar de descanso, recordemos que somos viajeros en este mundo, que somos seres espirituales viviendo una experiencia terrenal; y que al olvidarnos de eso hemos traído llanto y dolor para nosotros. El continuar apartados de el cielo en nuestro corazón, es seguir actuando irreflexivamente y acarreando desgracia.

 

Permite que la voluntad y las bendiciones de Dios te acompañen en todas tus acciones y movimientos, regresa a el cielo en nuestro corazón. Dios te bendice siempre.

 

Muchas bendiciones

Yoshua y Ziulek

Emprendedores del Camino a La Luz.

 

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Publicada: marzo 11, 2012, 12:26 | No hay comentarios en El Cielo en nuestro corazón.
Category: Espiritualidad, Reflexión, Sobre Meditación

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