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La Falta de Dios

¿Que queremos decir con esto de la falta de Dios?

falta de DiosLo que queremos decir con esto de la falta de Dios
es precisamente cuando andamos por el mundo, careciendo
de Dios o insuficiencia de Dios, y no es que Dios es insuficiente,
(porque Dios está en todo momento), somos nosotros los que
hemos establecido esa falta de Dios, porque no permitimos
que su presencia fluya a través nuestro.

La falta de Dios se refleja en el mundo como carencia de cualquier cosa,
o de muchas cosas, como por ejemplo: de riqueza, armonía, relaciones, salud, o
cualquier elemento que nosotros consideremos que nos falta en nuestra vida.

Como hemos expresado en otros artículos, nos hemos llenado de creencias,
limitaciones, ilusiones y energías de todo tipo en nuestro plano mental, y con
ello hemos producido la falta de Dios, esa fuerza de lo sombrío refrena todo
aliento de divinidad que hay en nosotros, es como si Dios estuviese siendo
dominado por todas las circunstancias del mundo, (y esto lo decimos, porque
nosotros somos parte de Dios, y al ser parte de El, somos como El).

Hemos perdido nuestra inocencia, nuestra esencia natural de divinidad se nos
ha extraviado y hemos permitido con ello esa falta de Dios.

Estamos muy preocupados por los asuntos y quehaceres del mundo y estamos
desaprovechando lo mejor, estamos desaprovechando lo que realmente nos da
riqueza, armonía, poder, felicidad, pero sobre todo amor, ya que la falta de Dios 
es la base de toda carencia. La falta de Dios en nosotros ha producido
desgracias dentro y fuera de nuestro ser y con esto hemos fabricado infelicidad
de todo tipo.

 

Es el momento de dejar esa falta de Dios atrás.

Esto significa que debes calmar tu mente, a través de la meditación y mirar
tu interior y reconocer que Dios está allí. La contemplación de Dios es la forma
mas poderosa de dejar atrás esa insuficiencia o falta de Dios.

Con ese mirar interior y realizando la contemplación de Dios, es darnos
cuenta o reconocer que realmente no hay tal falta de Dios, es reconocer que
Dios no se ha perdido, que siempre está con nosotros, que la falta de Dios es
una ilusión, y que lo que pasa es que no hemos tomado consciencia de ello.

Es importante empezar a aquietar la mente, (si no lo has hecho todavía), y
si lo haces, es trascendental que lo sigas haciendo, de manera que centres tu
atención en la presencia divina y empiece a fluir un rio de amor y vida en
nosotros y alrededor de nosotros, y con nosotros hacia el mundo que realmente lo
necesita.

Siéntate cómodamente, cierra tus ojos, relaja tu cuerpo y medita sobre la
felicidad, la paz, el perdón, la armonía y la abundancia de Dios, medita sobre
aquel que es infinito, para que con esto despertemos a la conciencia del que es
origen común de todos los seres.

Has el acercamiento a lo supremo. Instaura la inocencia natural y original
que está en ti, de manera que dejemos atrás toda falta de Dios y nos
encumbremos en el camino a la felicidad.

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Publicada: octubre 3, 2011, 01:22 | No hay comentarios en La Falta de Dios
Category: Espiritualidad, Reflexión, Unificación

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